Zastava101 es el seudónimo de alguien que vive entre el Atlántico y el Panónico, lo cual suena muy poético hasta que intentas explicárselo a un funcionario de extranjería.
De profesión, lleva años trabajando en cooperación internacional y proyectos sociales entre las Islas Canarias, los Balcanes y el resto de Europa — lo que significa que conoce mejor los reglamentos de financiación europea que su propia fecha de cumpleaños, y ha rellenado más formularios que novelas ha releído, que ya es decir.
No es escritor profesional. Fotografía cosas sin encargo, lee sin moderación y escribe sin permiso. Es capaz de escribir un cuento tierno sobre la identidad y los valores de la humanidad por la mañana, y diseñar mentalmente el gulag más eficiente de la historia por la tarde, como forma de gestión emocional ante los problemas del mundo. Los psicólogos lo llaman disociación cognitiva. Él lo llama tener un rango amplio — y para algo estudió psicología, aunque prefiere no especificar para qué exactamente.
Tara, la niña de todos los mares es su primer cuento publicado. Basta de Buenismo es su siguiente paso lógico, aunque la lógica hace tiempo que pidió la baja por enfermedad y no ha vuelto a dar señales de vida.
En el blog conviven además, varias series firmadas por corresponsales de dudosa fiabilidad: Crónicas del Apocalipsis Pendiente, despachos de Teo García enviados desde cualquier rincón remoto del planeta con un licor local a mano; El Alisio no vota, donde Carmelo "Melo" D.H. comenta la actualidad canaria con el mismo desapego afectuoso; y Churras con Merinas, los desvaríos de Basilio, un registrador de la propiedad reconvertido en pastor trashumante que recorre y critica el territorio nacional con la inestimable ayuda del burro cínico, el perro estoico y las 30 cabras y ovejas diversas que le acompañan. Ninguno de los tres corresponsales ha demostrado todavía saber dónde termina el personaje y empieza el autor. De vez en cuando, alguna de estas crónicas se escapa del blog y aparece publicada en Elsolnoticias.com y Kaosenlared para sorpresa de todos, incluido el autor.